Al asumir la Dirección de Lotería Nacional el 10 de enero de 2007, entendimos que el principal problema era una enorme crisis de credibilidad. La nueva dirección se propuso rescatar el prestigio y credibilidad ante la población, condición indispensable para cumplir con el objetivo fundamental y misión de la empresa.
La intensa divulgación de los resultados de los sorteos, la entrega de premios a los jugadores y de utilidades a los beneficiarios, ha permitido recuperar esa credibilidad.
En este período, e inmersos en la política principal del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional que es la reducción de la pobreza, atendiendo prioritariamente a los sectores sociales más vulnerables, procedimos a la elaboración participativa de un Plan Estratégico a cinco años, defi niendo la misión, visión, valores y objetivos de la empresa para mejorar la gestión e incrementar la generación de utilidades a los benefi ciarios.